Hoy participe en un bingo para recabar fondos para un maestro que tuve en la preparatoria. Compañeros de la escuela se organizaron para hacer ésta y otras actividades como rifas o ventas de pasteles a fin de apoyar al profesor quien se encuentra muy enfermo debido a problemas en sus riñones. La verdad se poco del caso y no soy doctor. Lo que entendí es que en este momento ya no tiene ninguno de sus riñones. No contaba con un seguro de gastos médicos mayores. Se estuvo atendiendo en el Seguro Social pero cuando sintieron que el trato ya no era el adecuado decidieron atenderse en un hospital particular. Ha sido un enorme desembolso de dinero. Tanto su familia y sus hermanos han tenido que vender hasta sus coches según me decían y aún falta que le hagan un trasplante en diciembre. Un duro golpe para él y para la gente más cercana a él, no solo en lo emocional y en lo  que a su salud se refiere, sino también en lo económico.

A mí me sigue preocupando como todas aquellas personas que, aun pudiendo pagar un Seguro de Gastos  Médicos Mayores, deciden no hacerlo. No son baratos, pero viendo casos como el descrito, esa palabra se vuelve muy relativa. ¿Qué es barato y que es caro? Y pues seguimos en el mismo punto, la mayoría de las veces lo que impera es la falta de información y de educación financiera.

Porque con un Seguro de Gastos Médicos Mayores, en estos momentos la situación del profesor seguiría siendo delicada, pero la cuestión económica así como gran parte del desgaste emocional que conlleva para la familia (y para el mismo) al ver que los recursos financieros acumulados durante toda una vida no van a ser suficientes, estarían controlados.

Preferimos seguir justificando la negativa a adquirir un plan bajo el argumento de “¿y que tal si no me pasa nada y lo estuve pagando mucho tiempo?”. Bueno la respuesta rápida a eso es “Bueno y que tal si sí te pasa?”. Es una apuesta muy alta la que hacemos cuando optamos por jugarle a la probabilidad de que a nosotros nunca nos pasará. Hay muy poco que ganar y mucho que perder.

Las finanzas personales son parte ciencia y parte un arte. Implica maximizar los resultados con recursos limitados. Se trata de un equilibrio entre la estrategia ofensiva y la defensiva. Los seguros son parte de esa estrategia defensiva. Por supuesto que un Seguro de Gastos Médicos Mayores te ayuda a conseguir un mejor precio en el paquete de maternidad del hospital asociado, o te beneficia para que no te saque de balance económico una apendicitis. Pero si comparas el costo de esos beneficios contra lo que pagas en primas muy probablemente descubrirás que te salió más caro lo pagado.  Y ese es el error común, porque lo más importante que hace un Seguro de Gastos Médicos Mayores no es eso, sino  evitar , como en caso del profesor, que ante un gasto médico MAYOR, se forme un hueco tan grande en tan poco tiempo, que sea imposible de solventar y contener. Te asegura (por algo se llaman seguros) que lo que has construido durante años, no se desmorone, en unas cuantas semanas ante un accidente o enfermedad no previstos.

Ninguno estamos exentos. Acércate a un agente de seguros de confianza para que te expliquen más como es que funcionan estos planes.

El editor